Discurso Vicent Segarra – Mantenedor premios excelencia educativa 2025
Buenas tardes a todos,
Antes de nada, quiero dar las gracias a Anna, la directora de International School Peniscola por invitarme a estar hoy aquí. Para mí es un placer poder compartir este rato con vosotros.
Tere y Jesús, vosotros a lo largo de los años, y son muchos, habéis conseguido con esfuerzo, constancia y mucho trabajo, que muchos alumnos hoy estén en puestos de responsabilidad. Mi hijo Vicente, ingeniero informático, hoy trabaja en Vietnam como Director de Proyectos en una gran empresa, y mi hija Amaya, es veterinaria y responsable de diagnóstico por imagen en el hospital veterinario más grande de España. Los dos se han especializado dentro de su profesión y hoy en día siguen formándose para ser cada día mejores. Cuando eran pequeños, se formaron en un buen colegio y esto es importante porque proporciona una base sólida de conocimientos, hábitos de estudio y valores que ayudan a formar el carácter y la disciplina. Además, un entorno educativo de calidad, motiva y orienta, así como preparar a los estudiantes para afrontar desafíos económicos y profesionales, acercándose a sus desafíos finales con más herramientas y confianza.
El mes pasado, día 25 de octubre, estuve en la charla impartida por el Dr. Alvaro Pascual Leone, Catedrático de Neurología en la Universidad de Harvard, reconocido como uno de los 15 neurocientíficos más importantes del mundo, y nos recalcó que en la infancia y la adolescencia temprana, el cerebro humano es mucho más plástico, es decir, tiene una enorme capacidad para crear nuevas conexiones neuronales. Por eso, los niños aprenden idiomas, habilidades motoras o normas sociales con gran facilidad.

Seguro que más de una vez habéis oído frases como «esa persona tiene mucho talento», o «le sale todo bien porque nació con ese don», pero, la verdad es que el talento por sí solo, no basta. Cuando ponemos corazón, trabajo y perseverancia, no hay sueño imposible. Todos tenemos esos sueños… ser médicos, ingenieros, profesores, etc, pero lo que nos acerca realmente a esos sueños no es la suerte, no es el talento, es el esfuerzo diario. El talento nos puede abrir puertas, pero el esfuerzo nos puede mantener dentro. Aquellas personas que han alcanzado el éxito es gracias a la disciplina y la constancia, porque el esfuerzo diario, aunque pequeño, se acumula con el tiempo. Hay una frase que dice, «el talento gana partidos, pero el esfuerzo y la disciplina, gana campeonatos». ¿Cuántos de vosotros pensáis que para ser bueno en algo hay que nacer con talento? Pues yo os digo que el talento ayuda, claro que sí, pero no lo es todo, lo que realmente transforma nuestras vidas es el esfuerzo. Las ganas de seguir aprendiendo, incluso cuando algo cuesta mucho. No os preocupéis por los fracasos y los errores, porque forman parte del camino. Edison falló 1000 veces antes de inventar la bombilla y dijo, «no fracasé, sino que descubrí 1000 maneras que no funcionaban».
Vosotros, estudiantes, debéis conectar vuestros estudios con los sueños, a largo plazo y el esfuerzo os conducirá a un camino hacia la libertad y el futuro. El esfuerzo académico abre oportunidades: mejores trabajos, experiencias, etc. Este esfuerzo de hoy se convertirá en la libertad de elegir mañana vuestro futuro. Y recordad que todos, absolutamente todos, tenemos dentro una fuerza capaz de hacer cosas increíbles, que si ponéis ilusión y trabajo en lo que hacéis, podéis llegar más lejos de lo que imagináis y que cuando el objetivo os parezca difícil, buscad un nuevo camino para llegar a él.
Señoras y señores, el éxito no está reservado para los más inteligentes, sino para los que nunca dejan de esforzarse. El éxito no llega por casualidad, llega a quienes se lo ganan. Felicidades por los excelentes resultados que habéis alcanzado. Que este éxito sea sólo el comienzo de muchos más. Muchas gracias por vuestra atención.
